Entre 40% y 55% de las mujeres con VIH en México han experimentado violencia de pareja

Entre 40% y 55% de las mujeres con VIH en México han experimentado violencia de pareja
Ingrid Silva
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1 diciembre, 2025
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En el mundo, las mujeres que viven con VIH continúan enfrentando formas graves de desigualdad, estigma y vulneración de derechos.

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Entre 40% y 55% de las mujeres con VIH en México han experimentado violencia de pareja

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mujeres experimentan barreras adicionales para acceder a pruebas, tratamiento antirretroviral (TAR) y servicios de salud sexual y reproductiva, particularmente durante el embarazo, el posparto y en situaciones de violencia.

La ONU y ONUSIDA destacan que el doble estigma, por condición de VIH y por embarazos no planeados, sigue siendo uno de los principales factores que limitan el acceso a servicios y exponen a las mujeres a mayor riesgo de violencia institucional y de pareja.

En 2023, ONUSIDA estimó que 1.3 millones de mujeres embarazadas vivían con VIH, muchas sin acceso oportuno a TAR para prevenir la transmisión vertical (UNAIDS Global Report 2024).

La OMS señala que con tratamiento adecuado, el riesgo de transmisión puede reducirse a menos del 1%, pero la falta de continuidad en la atención y el estigma siguen siendo barreras críticas.

México: desigualdades, estigma y brechas de acceso para mujeres con VIH

En México, el panorama refleja las desigualdades globales. CENSIDA estima que alrededor de 72 mil mujeres viven con VIH, y que al menos un 30% enfrenta retrasos o discontinuidad en el tratamiento derivado de estigma, barreras administrativas o falta de información (CENSIDA, 2024).

INEGI reportó que en 2023 ocurrieron 1,797 defunciones asociadas a VIH, de las cuales 290 correspondieron a mujeres (INEGI, Estadísticas de Defunciones, 2024). Aunque la mortalidad masculina sigue siendo mayor, la evidencia del INSP muestra que las mujeres enfrentan obstáculos particulares:

  • discriminación en servicios de salud,
  • presiones o coerción reproductiva,
  • dificultades para acceder a anticonceptivos modernos,
  • información inadecuada para decidir sobre su embarazo,
  • violencia de pareja y miedo a revelar su diagnóstico.

Asimismo, el INSP ha documentado que entre 40% y 55% de las mujeres con VIH en México han experimentado violencia de pareja, lo cual se vincula con mayor riesgo de infección, abandono del TAR y barreras para acceder a servicios reproductivos.

Los embarazos no planeados continúan siendo un problema de salud pública: casi el 47% de los embarazos en México no son deseados, y la cifra es mayor entre adolescentes, según CONAPO y la Encuesta Nacional de Juventudes (2023). Para mujeres con VIH, esto se combina con desinformación, temor al estigma y falta de atención integral.

Acceso a salud sexual y reproductiva: clave para romper el ciclo de estigma y desigualdad

La OMS, UNFPA y ONU Mujeres coinciden en que garantizar acceso integral a servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo anticonceptivos modernos, educación sexual integral y aborto seguro, es fundamental para proteger la salud y la autonomía de las mujeres con VIH.
Estudios de ONUSIDA muestran que cuando las mujeres tienen acceso a servicios seguros y libres de discriminación, disminuye la transmisión materno-infantil, aumenta la adherencia al tratamiento y se reducen los embarazos no deseados y el riesgo de violencia.
El papel de Fundación MSI: acceso seguro, educación y derechos para mujeres con VIH en México

En este contexto, Fundación MSI, organización con más de 26 años de trabajo en salud sexual y reproductiva, busca apoyar a mujeres que viven con VIH, mediante un enfoque en autonomía, derechos humanos y reducción del estigma.

La Fundación ofrece:

  • Interrupción Legal del Embarazo (ILE) segura y confidencial, bajo los protocolos recomendados por la OMS.
  • Detección de infecciones de transmisión sexual, como VIH a través de pruebas rápidas.
  • Acceso a anticonceptivos modernos de última generación.
  • Educación sexual y reproductiva gratuita, tanto en escuelas como en comunidades.
  • Subsidios para mujeres en situación de vulnerabilidad, incluyendo mujeres con VIH.
  • servicios e información con enfoque de no discriminación, confidencialidad y acompañamiento.

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Finalmente, de acuerdo con la Fundación MSI  vivir con VIH no debe frenar la vida ni la calidad de vida:

“Vivir con VIH no debería significar perder derechos ni enfrentar un doble estigma. Nuestro compromiso es asegurar que cada mujer pueda acceder a información, servicios de salud reproductiva y apoyo libre de discriminación”.

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