¿Qué es realmente la gordofobia y el “gordoodio”?

¿Qué es realmente la gordofobia y el “gordoodio”?
Ingrid Silva
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16 marzo, 2026
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Recientemente dos palabras han sonado con fuerza: gordofobia y gordoodio y es que la influencer Priscila Arias, conocida como la fatshionista, pidió retirar las básculas de los consultorios médicos como protesta contra la gordofobia y el trato hacia personas con sobrepeso u obesidad.

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¿Qué es realmente la gordofobia y el “gordoodio”?

La mujer explicó que  la salud no debe medirse a través de la báscula y que este instrumento puede afectar la salud emocional de los pacientes, también aseguró que el peso no debería ser el único indicador de salud y pide una atención médica más empática.

Ante las declaraciones anteriores, usuarios en redes sociales, especialistas y no especialistas han manifestado desacuerdo al señalar que el peso influye en el estado de salud y el autocuidado, mientras que, otras personas están de acuerdo con ella asegurando que las violencias ejercida sobre el cuerpo de las mujeres no afecta la salud física pero sí la salud mental.

La obesidad y el sobrepeso son enfermedades multifactoriales, es decir, se desarrollan por el conjunto de diversos factores que alteran la salud física y mental y que, por consiguiente,  requieren del tratamiento de distintos especialistas.

Así, el tratamiento incluiría de forma ideal, a especialistas en salud mental como psicólogos o psiquiatras, lo cual hace sospechar que la influencer no ha recibido un tratamiento integral indicado por diversos especialistas.

Lo anterior, desgraciadamente es una problemática frecuente pues, aunque se habla de un enfoque preventivo en salud, la realidad es  México enfrenta una crisis de déficit de profesionales de la nutrición, (solamente 2.4 nutriólogos por cada mil habitantes), de los cuales, se contratan mucho menos en el sistema de salud público.

Enfermeros y médicos son los profesionales que ocupan el mayor número de plazas en clínicas y hospitales públicos, por ejemplo, ahora hay que preguntarnos, ¿cuántos profesionales de la psicología atienden a las personas con obesidad y sobrepeso, en un sistema de salud público que enfrenta un alto índice de enfermedades crónicas?

Por otro lado, herramientas como una báscula son utilizadas por especialistas en salud de distintas áreas de especialidad durante su consulta, sin embargo, el peso no es un factor único y aislado para el tratamiento de la obesidad, al ser una enfermedad multifactorial y eso hay que tenerlo muy claro para no llegar a extremos de confusión, violencia discursiva o manipulación del discurso de una enfermedad con una problemática global, como advierten cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estamos hablando de una enfermedad física, mental y social compleja que no requiere de un solo esfuerzo unidireccional.

¿Qué es la gordofobia?

En ese sentido, en respuesta a qué es la gordofobia, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), indica que la gordofobia es un sistema que atenta contra los derechos humanos conformado por  el conjunto de estereotipos, prejuicios, estigmas y discriminaciones que asocian la gordura con características, hábitos y como socialmente negativos y que se encarnan en sujetas que somos excluidas al no cumplir con la normatividad:

“Este conjunto en sí impide o dificulta el acceso de las personas gordas a las mismas oportunidades a las que acceden las personas delgadas o normocorporales o lacera los derechos humanos de las personas gordas y eterniza su colocación en posiciones de desventaja. A partir de una característica materializada en el cuerpo, las vidas, hábitos y cada acto que realizan las personas gordas son sometidos a juicio público, individual, institucional y social, buscando someterlas a una la normatividad corporal y al patrón de belleza”.

Al respecto, un artículo publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), abogó derivado del conversatorio “Liberación corporal y activismo gordo en América del Norte”, destacó la importancia de suprimir discursos violentos sobre los cuerpos, como es el caso del discurso “gordofóbico” que, advierten las especialistas, puede generar estrés, y afecta tanto a personas adultas como a las infancias:

“La denominada gordofobia es un problema estructural que nos enseña constantemente que debemos buscar ser cuerpos muchísimo más encajables en la sociedad, por no decir normativos”.

¿Qué es el gordooodio?

Mientras se habla de gordofobia un término se posiciona con igual o mayor relevancia y es el gordoodio que se trata de una decisión en la cual se acepta una estructura desigual y jerárquica que impone a la delgadez sobre la gordura, asegurando la opresión de las personas que habitan los cuerpos no normativos, destaca también COPRED:

“Frente a actos gordoodiantes, la única persona que queda vulnerada, con miedo y con sensación de amenaza es la persona gorda”.

El documento cierra con una reflexión respecto a la gordofobia y el gordoodio:

“Ambos conceptos son importantes puesto que más que una fobia u odio, refieren a una estructura desigual y jerárquica que impone a la delgadez sobre la gordura, asegurando la opresión de las personas que habitan cuerpos no normativo”.

Más allá de la gordofobia y del gordoodio: obesidad es una enfermedad real con consecuencias fatales

Las proyecciones de la obesidad en México son contundente y preocupantes pues para 2035, cuatro mil millones de personas, la mitad de la población mundial, podrían vivir con sobrepeso u obesidad:

“En México, esta tendencia ya impacta a familias, comunidades y al sistema de salud, reflejándose en un aumento sostenido de enfermedades crónicas que afectan la calidad de vida”.

La evidencia respecto a la obesidad es contundente respecto a la forma en que altera el funcionamiento interno del organismo:

“La sangre puede volverse menos eficiente para transportar oxígeno debido al aumento de glucosa y grasas circulantes, mientras que el tejido adiposo -que es metabólicamente activo- demanda mayor irrigación y consumo de oxígeno. “Hay menor capacidad de transporte y, al mismo tiempo, un incremento en la demanda. Esta combinación coloca al cuerpo en un estado de sobrecarga constante que afecta corazón, pulmones y metabolismo. A ello se suma un factor preocupante: muchas complicaciones avanzan en silencio. Hígado graso, resistencia a la insulina, desgaste articular, hipertensión e incluso insuficiencia cardíaca pueden desarrollarse durante años sin causar dolor”.

Como te darás cuenta, no es un asunto de desaparecer o disminuir la importancia de mantener una composición corporal adecuada, sino de resolver un tema de discriminación.

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Finalmente, recuerda siempre acudir con un especialista en salud y reflexionemos que es posible hablar de una enfermedad multifactorial sin discriminación ni etiquetas que afecten a personas con sobrepeso u obesidad y su acceso a un diagnóstico y tratamiento  multidisciplinario adecuado.

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