El dolor invisible: el fuerte impacto del duelo en la salud mental y física

El dolor invisible: el fuerte impacto del duelo en la salud mental y física
Ingrid Silva
|
28 octubre, 2026
|
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¿Vivir un duelo? Académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),  explican cómo la falta de reconocimiento social ante pérdidas como la muerte de una mascota, un diagnóstico médico, un despido o una ruptura afecta al cerebro, eleva el cortisol y frena el bienestar integral.

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El dolor invisible: el fuerte impacto del duelo en la salud mental y física

Ocultar la tristeza tras perder un empleo, guardar silencio ante la muerte de una mascota o disimular el impacto emocional de recibir el diagnóstico de una enfermedad crónica son situaciones más comunes de lo que parecen.

Estas experiencias forman parte de los denominados duelos invisibles, silenciosos o desautorizados: pérdidas de gran impacto emocional que carecen de reconocimiento o validación social.

Mariana Rodríguez Lugo, académica del Departamento de Salud Mental de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, explica que estos duelos surgen de circunstancias que el entorno no suele calificar como legítimas, marcando arbitrariamente qué dolores es válido expresar y cuáles no.

Al respecto, Erika Gutiérrez Martínez, docente de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, destaca que la falta de acompañamiento provoca que las personas duden de sus propios sentimientos:

“Al faltar apoyo social, este tipo de situaciones genera que quienes las atraviesan no se sientan en confianza para expresar lo que sienten y, muchas veces, terminan por invalidar su propio dolor”.

Las múltiples caras de la pérdida silenciosa

Ambas especialistas coinciden en que todas estas pérdidas deben abordarse con la misma relevancia clínica e institucional:

  • Muerte de animales de compañía: las mascotas integran la vida cotidiana y los vínculos afectivos. Perderlas genera un vacío profundo que suele ser minimizado por el entorno.

  • Pérdidas gestacionales y abortos: el estigma persistente lleva a muchas mujeres a vivir el fin de un proyecto de vida en silencio y con culpa.

  • Diagnóstico de enfermedades: implica el duelo por la vida previa, obligando al paciente a adaptarse de forma abrupta a tratamientos, cuidados continuos y limitaciones físicas.

  • Rupturas amorosas y fin de amistades: aunque existan años de historia compartida, la sociedad tiende a restar valor a la separación emocional, exigiendo una recuperación inmediata.

  • Relaciones ocultas y deterioro en terceros: la ruptura de vínculos no convencionales o el cambio de relación con un familiar que padece deterioro cognitivo o demencia también desencadenan duelos complejos.

Mente y cuerpo: el impacto fisiológico del duelo no expresado

El costo de reprimir estas emociones por vivir un duelo, no es únicamente psicológico; se manifiesta de forma directa en el organismo y el desempeño cognoscitivo:

  • Efectos neurobiológicos: el duelo incrementa la producción de cortisol (la hormona del estrés), generando fatiga física, lentitud en las actividades diarias y agotamiento crónico.

  • Fallas cognitivas: la atención, la memoria y la capacidad para resolver problemas se ven comprometidas, ya que la actividad mental permanece concentrada en la pérdida.

  • Afectaciones conductuales: De acuerdo con Rodríguez Lugo, los focos de alerta aparecen cuando la persona descuida su autocuidado, pierde el apetito, se aísla de su círculo cercano o experimenta emociones contrapuestas como culpa, vergüenza o enojo.

Voces de la comunidad: la vivencia en primera persona

Estudiantes y egresados de la UNAM comparten el impacto de enfrentar procesos de duelo desautorizados en su vida académica y personal:

Foliculitis decalvante y salud mental:

“Este padecimiento cambió mis días y me afectó mucho en mi autoestima… la gente no suele ser empática con estas situaciones. Ha sido difícil llevar la carrera y atender el padecimiento; me produjo depresión y tristeza. Hoy aprendo que no me defino por mi físico, sino por todo lo que soy”.

— Abdiel Baruch Martínez Ruiz, Facultad de Ingeniería.

Pérdida de empleo y cambio de rutina:

“Al inicio sentí mucha incertidumbre sobre qué rumbo tomaría mi vida laboral, pero también nostalgia y tristeza. Cuesta desprenderse de las personas con las que convivías y acoplarte a buscar un nuevo camino”.

— Emma Paola Granados, Facultad de Derecho.

Duelo por animales de compañía:

“Es complicado llevar el proceso, ya que la gente no lo toma como un duelo real. Tienes que seguir con tu vida, tomar clases y hacer todo normal. Hace falta comprender que no son ‘sólo una mascota’, son parte de nuestra vida”.

— Tania Ortega, egresada de la FES Zaragoza.

Estrategias para afrontar y procesar un duelo

Para transitar un duelo sin comprometer la salud integral, la especialista Mariana Rodríguez sugiere las siguientes pautas de afrontamiento:

  1. Reconocer y validar la emoción: Aceptar el dolor sin juzgarse, practicando la autocompasión y evitando la autoexigencia de “superarlo” con rapidez.

  2. Fortalecer la red de apoyo: Buscar acompañamiento en familiares, amigos, entornos académicos o grupos con experiencias afines. Si el malestar persiste, acudir con un profesional de la salud mental.

  3. Preservar rutinas de autocuidado: Mantener la actividad física, una alimentación balanceada y hábitos de descanso adecuados para no ralentizar la recuperación física y emocional.

  4. Integrar el dolor: No luchar contra las emociones difíciles ni reprimirlas. “Se trata de caminar con el dolor y seguir haciendo las cosas que son importantes para nosotros”, concluye la especialista.

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Recuerda siempre consultar con especialistas en salud mental.

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