El ideal de mujer líder y “exitosa”, enferma: Carolina vive con estrés crónico y se culpó por descansar

El ideal de mujer líder y “exitosa”, enferma: Carolina vive con estrés crónico y se culpó por descansar
Ingrid Silva
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8 marzo, 2026
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En el 8M, Día Internacional de la Mujer, se habla de la lucha de las mujeres; de lo necesario que es visibilizar los logros femeninos, sin embargo, hay algo que no se habla: la salud de las mujeres, particularmente de aquellas mujeres líderes que ocupan cargos gerenciales o de relevancia en entornos de altas exigencias, competitividad y con poco tiempo para cuidar la salud física y mental.

En un espacio tan cambiante y demandante como es el de los medios de comunicación, Carolina, una mujer que ocupa la Gerencia de un grupo de medios de comunicación nos cuenta su historia en la que su salud ha sido afectada por jornadas largas, falta de empatía y tiempo para el cuidado personal.

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Más allá del ideal de “mujer exitosa”: Carolina ejerce su liderazgo sin un espacio para el cuidado de su salud física y mental

Las mujeres líderes y “exitosas” también pueden enfermarse; sentir depresión y ansiedad. De acuerdo con una publicación en Mayo Clinic, el cuerpo humano está hecho para reaccionar ante el estrés de maneras que buscan protegerlo de las amenazas de los depredadores y otros agresores:

“En la actualidad, este tipo de amenazas no son frecuentes. Sin embargo, eso no significa que el estrés no forme parte de la vida”.

El entorno laboral, especialmente para las mujeres que están en posiciones de liderazgo, puede causar estrés crónico, cuando el cuerpo traduce estos factores y tareas cotidianas como amenaza, como es el caso que te presentamos a continuación.

En entrevista con Dirmedal México, Carolina cuenta que  lleva cinco años en medios de comunicación y cuatro al frente liderando el proyecto y nos comparte que uno de los mayores retos ha sido lograr un equilibrio entre su vida personal y la laboral:

“En muchos momentos he tenido que sacrificar tiempo con mi familia para mantener el proyecto a flote, y eso, con el paso del tiempo, termina pesando. También hay un desgaste físico y mental cuando algunos objetivos no se cumplen. En el ámbito de las noticias la competencia es muy alta y, en ocasiones, las metas planteadas se alejan de lo que realmente es posible alcanzar. Aun así, siempre se hace todo lo posible por lograrlas; sin embargo, cuando no se llega, también es algo que pesa”.

El día a día detrás de un monitor, liderazgo femenino y salud

La competitividad en el área laboral en la que se desempeña y las exigencias por resultados siempre destacados, sin tener un espacio y tiempo para ella, ha cambiado sus días pues pasa la mayoría de tiempo lo pasa detrás de un monitor:

“Es despertar revisando las noticias y acostarse viendo las últimas novedades. Implica manejar de forma constante altos niveles de estrés y ansiedad debido al ritmo de trabajo. Se vive en la búsqueda permanente de las noticias de última hora, de las primicias, y en la capacidad de trabajar bajo presión. Además, el trabajo implica liderar y coordinar a un equipo multidisciplinario integrado por diseñadores, editores, community managers, periodistas, reporteros y webmaster. Esto conlleva una gran responsabilidad, ya que, aunque muchas tareas se delegan, requieren supervisión constante”.

Asumir el compromiso siempre es primordial aunque las horas y días pasan sin siquiera percatarse de ello:

“En los medios de comunicación, un error puede repercutir directamente en la credibilidad y reputación del medio, por lo que es fundamental revisar, coordinar y cuidar que cada contenido se publique de manera correcta y oportuna. Los días suelen desdibujarse, porque una jornada laboral puede extenderse a 8, 9, 10 o incluso 11 horas. No siempre hay gran cantidad de información y existen días en los que el tiempo de trabajo puede ser más “normal”; sin embargo, cerca del 80 % de las jornadas se desarrollan bajo un ritmo constante: se duerme poco, se come rápido y casi no hay espacio para socializar o hacer ejercicio. El tiempo, la mayoría de las veces, es muy ajustado”.

Mujeres líderes pero, ¿enfermas?

En un año de liderazgo con la jornada laboral que Carolina nos compartió cómo su cuerpo reaccionó ante las exigencias; algo no estaba bien con su salud y eso que ama hacer. fue percibido por su cuerpo como amenaza:

“Después del primer año comencé a presentar varios problemas de salud. En un momento incluso me diagnosticaron burnout, por lo que fue necesario tomarme un periodo de vacaciones para recuperarme. Desde entonces, las migrañas se han vuelto frecuentes y, por lo general, es durante los fines de semana cuando mi cuerpo finalmente resiente el ritmo de la semana. Son los días en los que más malestar físico experimento, con distintas molestias o enfermedades leves. A veces siento que es la forma en que mi cuerpo me dice que necesita pausar y descansar”.

También habló del nivel de estrés que puede enfrentar una mujer líder:

“El nivel de estrés es muy alto, sobre todo en el contexto social en el que nos desenvolvemos. En México, según Forbes, la proporción de liderazgo sigue siendo desigual: aproximadamente una mujer por cada nueve hombres en puestos directivos. Cuando una mujer busca llegar a estos espacios, muchas veces tiene que hacer el doble o incluso el triple de esfuerzo para demostrar su capacidad. Con el tiempo, esa presión puede traducirse en malestares no solo físicos, sino también psicológicos, como estrés, ansiedad o insomnio”.

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Sobrevivir el liderazgo: descansar no es debilidad y tampoco fragilidad

Cuestionada acerca de la importancia de lograr un espacio de bienestar, seguridad y salud para las mujeres líderes, la profesionista admitió que, aunque cada vez hay más conciencia, muchas veces no se alcanza a dimensionar la complejidad de lo que una mujer puede enfrentar en estos espacios:

“No se trata de fragilidad por ser mujer, ni de que las mujeres seamos más propensas al estrés o la ansiedad por naturaleza. Más bien, tiene que ver con el nivel de responsabilidad que asumimos, la presión por demostrar capacidades en entornos altamente competitivos y los límites que estamos —o no— dispuestas a poner. En muchos casos, el compromiso con el trabajo y con los proyectos que lideramos nos lleva a exigirnos al máximo, y es ahí donde el equilibrio entre lo profesional y lo personal se vuelve fundamental”.

En el día a día, incluso ha descubierto algunas estrategias que le ayudan a tomar una distancia saludable de sus labores para darle su tiempo a la vida personal:

“Por las mañanas siempre salgo a caminar con mi perrita, al menos media hora y, de preferencia, sin el teléfono móvil. Por la tarde repito ese paseo y la verdad es que me ayuda bastante a despejar la mente. Antes de dormir trato de leer cosas que no tengan nada que ver con mi trabajo, y suelo poner una serie que me gusta mucho para descansar con ese sonido de fondo. Para mí funciona casi como una especie de ruido blanco que me ayuda a conciliar el sueño”.

También procura buscar pequeños momentos durante la jornada que le permitan bajar los niveles de estrés como escuchar música clásica, meditar entre horas o simplemente detenerse cuando hay picos de estrés o ansiedad:

“En esos momentos hago una pausa, respiro, medito unos minutos y después continúo trabajando. Antes no solía darme estas pausas y, cuando lo hacía, me atormentaba la idea de que eso significaba ser débil. Con el tiempo entendí que cuidar la salud mental no es un signo de debilidad, sino de conciencia y responsabilidad con uno mismo. El burnout no aparece porque una persona sea floja o incapaz de hacer mintrabajo; muchas veces ocurre justamente por lo contrario: porque se exige más de lo que su propio cuerpo y mente pueden sostener durante mucho tiempo. Entender eso me ayudó a cambiar la forma en la que me trato a mí misma y a darle más valor a esos momentos de pausa”.

¿Espacios seguros y saludables para trabajar? Carolina pide realidad y no simulaciones

Al preguntarle por las necesidades de las mujeres para cuidar su salud mental y física dentro de su entorno laboral, Carolina nos respondió que hacen falta espacios laborales con igualdad de oportunidades reales y no simuladas, donde predomine el respeto y exista cero tolerancia a la violencia o la discriminación:

“Necesitamos entornos en los que nuestra voz como líderes sea escuchada y en los que se nos permita participar en la toma de decisiones reales dentro de la organización. También es fundamental contar con condiciones que faciliten el equilibrio entre la vida laboral y personal, así como con políticas claras de bienestar y salud mental”.

También aclara que estas medidas no solo deben estar dirigidas a las mujeres, sino también a los hombres, porque construir entornos de trabajo sanos es una responsabilidad y una necesidad para todas las personas dentro de la organización.

Hay que resaltar que cuando el estrés se convierte en parte del día a día, se normaliza y se experimenta con mayor intensidad, se convierte en estrés crónico que se relaciona con el desarrollo y agravamiento de diversas enfermedades y padecimientos que se explica con la sobreexposición al cortisol y otras hormonas del estrés que alteran casi todos los procesos del cuerpo.

El estrés crónico da señales en tu cuerpo y es importante que las tomes en cuenta:

  • Problemas digestivos.
  • Dolores de cabeza.
  • Tensión y dolor musculares.
  • Enfermedad cardíaca, ataque cardíaco, presión arterial alta y accidente cerebrovascular.
  • Problemas del sueño.
  • Aumento de peso.
  • Problemas de memoria y concentración.

Imaginar a la mujer “exitosa” y una rutina que enferma

La historia de Carolina permite entender que las mujeres necesitamos espacios seguros para ejercer el liderazgo. La empatía y el conocimiento de lo que se necesita para cuidar la salud física y mental de las mujeres son puntos claves para reformular los ideales de “éxito” que nos hacen creer que tomar un descanso o el autocuidado son exageraciones, flojera o debilidad.

En ese sentido, existe un derecho humano a la salud pero también un derecho humano al descanso considerado dentro del Artículo 24 de la Declaración Universal de Derechos Humanos:

“Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”.

Además, cumplir con el derecho a la salud, es también considerar a la salud mental y replantear los entornos laborales en los que hombres y mujeres se desarrollan pues estos influyen directamente en la salud o en caso contrario, en el desarrollo de enfermedades.

Al respecto, un estudio publicado por Metricool, advierte que una de cada tres profesionales de redes sociales califica su bienestar trabajando social media como negativo mientras que hasta el 75%  sienten que hacen demasiadas tareas a la vez. Carolina formaría parte de esas cifras junto con otras mujeres líderes que luchan por encontrar el equilibrio entre su trabajo y vida personal ante condiciones que lo alteran.

Finalmente, Carolina ama lo que hace y eso le otorga resiliencia ante su jornada y condiciones laborales, aunque su objetivo es encontrar el equilibrio entre su vida profesional y personal:

“Esto no significa que no ame lo que hago o que lo vea como una carga. Al contrario, disfruto profundamente mi trabajo. Sin embargo, también soy consciente de que implica un esfuerzo mayúsculo y que, si no se logra un equilibrio adecuado en la vida personal y laboral, las consecuencias pueden hacerse sentir”.

¿Qué opinas, cómo imaginas a una mujer “exitosa” y líder?

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